martes, 17 de noviembre de 2015

¿Se puede prevenir el fracaso escolar?

Los malos resultados académicos son el resultado de una dificultad especifica de los niños y no depende la capacidad intelectual del estudiante.
Hablamos de fracaso cuando un niño no es capaz de alcanzar el nivel de rendimiento medio esperado para su edad y nivel pedagógico.


Es un problema que afecta a miles de familias. Imagen de Psicopegogia


Las causas de ese fracaso son diversas, y cada una de ellas precisa una actuación personalizada que se ajuste a las necesidades del niño y su entorno. Sabemos cómo lo pasan muchos padres que observan con desesperación cómo su hijo puede pasarse horas delante del libro, para luego recibir malas notas en el examen.  También conocemos cuál es su primera reacción: apuntar a la criatura a total las horas de repaso que pueda soportar, borrarle de las actividades físicas: ¡adiós fútbol, tenis, baile, natación..!

En el 29% de las otras causas, vamos a englobar  todas aquellas deficiencias que tienen que ver con trastornos que impliquen disminución física, alteraciones sensoriales, de psicomotricidad, etc…. Serían entre otras, enfermedades crónicas como la diabetes, o la epilepsia, alteraciones cardíacas, enfermedades genéticas, etc, que pueden constituir un impedimento para el aprendizaje normal del niño.
También otras características físicas, como tartamudez, estrabismo, cojera, incluso obesidad, etc., que hacen que el niño pueda ser objeto de burla o de sentimientos de inferioridad y que harán que existan problemas de socialización y afectivos que luego como veremos más adelante influirán también en su rendimiento y aprendizaje.

El déficit de atención y trastornos de aprendizaje, suman casi el 40%

TIPOS DE FRACASO ESCOLAR
1. Primario: Cuando aparecen problemas de rendimiento en los primeros años de la vida escolar del niño, suelen estar asociados a dificultades madurativas y dependiendo de cuales sean, pueden solucionarse espontáneamente o ser la base de un fracaso escolar permanente.
2. Secundarios: produce cuando después de unos años de escolarización muy buena aparecen problemas, generalmente debido a cambios en el niño, como pasar de infantil a primaria, la adolescencia o algún hecho puntual en la vida del niño que interfiere momentáneamente.
No todos afrontamos los cambios de la misma manera; un niño puede precisar más apoyo para superar
estas rupturas entre etapas.
3. Circunstancial: El fracaso es transitorio y aislado, es por tanto algo cuyas causas deben averiguar, para poder poner el remedio adecuado.
4. Habitual: Los suspensos constituyen la tónica habitual del niño, desde el comienzo de la escolaridad. Debido a causas de origen personal como por ejemplo, retraso en el desarrollo psicomotriz, retraso del lenguaje hablado, retraso en la adquisición de la lectura y escritura (dislexias, dislalia, problemas de motricidad en la grafía, disgrafía) en la letra con desorientación espacial, mala “caligrafía” muy aparatosa, bajo nivel intelectual, problemas personales, etc.…
El chico que se siente fracasado en el colegio, es como un adulto que fracasa en su
trabajo sin conocer las causas. 

Mi reflexión: es importante encontrar las causas del problema, antes de que se cronifique en el niño, que represente una losa tan pesada que no se vea capaz de superar. El sentimiento de impotencia y de renuncia se produce al llegar a la adolescencia, cuando se produce el mayor porcentaje de abandono de la escolaridad obligatoria ( los "ninis" son ejemplos de ello) 


Funtes consultadas:
http://www.psicopedagogia.com/articulos/?articulo=454
http://www.morfopsicologiaintegral.com/
http://educacion.uncomo.com/